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Saturday, January 30, 2010

La diferencia africana

Leo una interesante reflexión en la introducción de Africa: a Biography of the Continent, de John Reader:

Si la civilización moderna y la cultura tecnológica se consideran el epítome del desarrollo humano, entonces es dudoso que el modo de vida al que aspira la mayoría de la humanidad actualmente se hubiera desarrollado si aquellas pequeñas bandas de humanos modernos no hubieran dejado África hace 100.000 años. Todo los avances reconocidos de la civilización ocurrieron en primer lugar fuera de África (metalurgia, agricultura, escritura, fundación de ciudades).

Esto no debe llevarnos a un juicio cualitativo. Quién sabe si, sin la influencia de la población exterior a África, hubiera podido desarrollarse una alternativa superior a la civilización moderna y su cultura tecnológica. De hecho, el civilizado arte de vivir apaciblemente en pequeñas sociedades sin formar estados que era evidente en África antes de la llegada de influencias externas es una contribución netamente africana a la historia del hombre. Y en cualquier caso, civilización, cultura y tecnología son muy recientes (si no efímeras) expresiones de la condición humana. La biología es de lejos más relevante. Pero aquí también hay diferencias que deben explicarse, en particular en términos de potencial de crecimiento de la población.

El emperador de China ordenó un censo en el año 2 d.C. y encontró que al menos 57,6 millones de personas vivían en China en esa época. Registros escritos indican de igual forma que la población del Imperio Romano en el año 14 d.C. era de 54 millones. La población de India en el mismo periodo no pudo ser menos que la del Imperio Romano, y probablemente el mismo número de personas habitaban en América y Australasia.

Así, los humanos modernos que emigraron desde África hace alrededor de 100.000 años, aunque posiblemente no supusiera mas que una centésima parte de los que se quedaron, se multiplicaron hasta una población global del más de 200 millones de personas al principio de la edad moderna.

Este impresionante crecimiento está dentro de la capacidad reproductiva humana y nos lleva a la siguiente pregunta: si ésta es la medida de la expansión de la población humana fuera de África, ¿qué sucedió con la población que se quedó en el continente?

Se estima que alrededor de un millón de personas habitaban África cuando los emigrantes dejaron el continente hace 100.000 años. En el año 200 d.C. este número se suponía que se había elevado hasta los 20 millones (de los cuales más de la mitad vivían en el norte de África y el valle del Nilo y, por tanto, eran parte de la población del Imperio Romano en el 14 d.C, dejando una población subsahariana de menos de 10 millones). En el año 1.500 d.C. la población del continente se estima en 47 millones y en un estado de "equilibrio biológico estable", con el tamaño de la población adaptado a la capacidad del medio que ocupa. Entre tanto, la población fuera de África había crecido hasta unos 300 millones.

Friday, January 29, 2010

Ha muerto J. D. Salinger

Hoy ha fallecido, a la edad de 91 años, J. D. Salinger, autor de El guardián entre el centeno, uno de esos libros que uno debe leer en su adolescencia. Ya estoy un poco lejos de esa primera lectura, y sería incapaz de poner en pie la novela, pero todavía puedo evocar la tristeza que sentí al leerla.
"Muchas veces me imagino que hay un montón de niños jugando en un campo de centeno. Miles de niños. Y están solos, quiero decir que no hay nadie mayor vigilándolos. Sólo yo. Estoy al borde de un precipicio y mi trabajo consiste en evitar que los niños caigan a él. En cuanto empiezan a correr sin mirar adonde van, yo salgo de donde esté y los cojo. Eso es lo que me gustaría hacer todo el tiempo. Vigilarlos. Yo sería el guardián entre el centeno."

Thursday, January 28, 2010

Irrefutable

Que si es verdad que estuvimos en la Luna, que si no... Yo siempre pensé que era cierto, pero después de ver esta demostración en Las penas del Agente Smith empiezo a tener mis dudas.
La Primera Ley del Porno dice que, si algo existe, hay porno sobre ello.
No conozco porno sobre las misiones Apolo.
Luego no existieron nunca.
Quod erat demostrandum.
Y más después de ver este análisis de las fotos de la misión.

Wednesday, January 27, 2010

El emigrante

- ¿Olvida usted algo?
- ¡Ojalá!

Luis Felipe Lomelí

Considerado como el cuento más breve de la literatura universal. Gracias a Clara por descubrírmelo.

Sunday, January 24, 2010

Saturday, January 23, 2010

Un primer concierto amargo

Eunice Kathleen Waymon nació un 21 de febrero de 1933 en una pequeña localidad de Carolina del Norte. Con el paso del tiempo Eunice crecería hasta convertirse en una gran cantante, compositora e intérprete de jazz conocida en todo el mundo como Nina Simone.

Pero hoy quiero comentaros una anécdota de cuando Eunice aún era una niña con grandes facultades para el piano. Con cuatro años ya había desarrollado una técnica propia, pero la situación económica de sus padres no permitía que la pequeña Eunice empezara los estudios de música. Afortunadamente, a los seis años un benefactor anónimo se ofreció a sufragar sus primeras clases. A los diez años estaba lista para su primer concierto en la biblioteca de su ciudad.

Este acto que debía ser una celebración se tornó triste para ella cuando sus padres, que se había sentado en primera fila, tuvieron que abandonarlos para dejarle sitio a unos espectadores blancos. Este fue el primero de una serie de tragos amargos que a llevaron a involucrarse en el Movimiento por los Derechos Civiles.

Como bonus os incluyo My baby just care for me, posiblemente su canción más conocida. Aunque no es mi favorita, a su favor está un buen vídeo producido por Aardman, también conocidos por ser los creadores de Wallace y Gromit.



Fuente: Fascículo sobre Nina Simone de la colección Estrellas del Jazz editada por El País.

Thursday, January 21, 2010

Cuidado con la armada rusa

Curioseando por La Aldea Irreductible he encontrado una divertida entrada sobre pifias bélicas. En particular me ha gustado la parte que habla de la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905). Esta guerra surgió de la colisión entre los imperios en expansión en el norte de China y Corea. En cuanto rompieron las hostilidades Rusia se apresuró a enviar su flota del Báltico en un viaje que estuvo plagado de incidencias a cual más esperpéntica. Hay que tener en cuenta que la flota rusa estaba anticuada y conducida por marineros inexpertos y oficiales mediocres.

Para empezar la armada rusa confundió por dos veces a pesqueros o mercantes de países neutrales con barcos de guerra japoneses, bombardeándolos y dando lugar a los correspondientes incidentes diplomáticos. Además, al pasar por el norte de África uno de sus barcos se enredó con un cable submarino. Solución: cortarlo, claro. El problema es que se trataba de un cable de comunicaciones, y al seccionarlo dejaron incomunicados a ambos continentes durante cuatro días.

No sólo fueron otros los que sufrieron los desmanes de la flota rusa. Por el camino también encontraron la forma de bombardearse entre ellos; durante una prácticas de tiro, al utilizar un barco destinado al desguace como blanco, los artilleros mostraron cuan buena era su puntería... hundiendo al remolcador ruso que  lo arrastraba. Además, cuando uno de los barcos decidió hacer un disparo para honrar a los muertos por enfermedad que habían tenido durante el camino, ¿a qué no adivináis contra qué impató el obús?

Con este prólogo no es sorprendente que, cuando al fin llegó a su destino, la armada rusa fuera barrida del mar por la japonesa en la batalla de Tsushima.